Istán

Pueblo

 

por Munir.

 

Cuentan que en un pueblo llamado Istán –un pueblo pequeño, de gente sacrificada (no más de trescientas personas)– sentían un pavoroso respeto por las encuestas. Había algo de religioso en la manera en que todos esperaban ajustar la realidad a sus pronósticos; en cómo se abordaban en la calle, se interrogaban e intentaban adecuarse a lo que los otros pensaban hacer o creían que pensaban hacer.

Parece que un día se publicó una encuesta que afirmaba que durante ese año en Istán la cifra de suicidios ascendería a tres. Pero llegó el día de fin de año y con él la inquietud: en Istán sólo se habían suicidado dos personas. (No se han conservado sus nombres).

No se sabe si fue por abnegación o por tristeza, si por dar a sus vecinos la felicidad de otra encuesta acertada o porque no podía soportar la idea de que ésta fuera a fallar, pero el caso es que esa noche el señor Juan se metió una bala en la frente.

Tristemente, no fue el único que tuvo aquella idea.

Hay quien razona que si la forma de relacionarse de los habitantes de Istán hubiera sido distinta aquello no hubiera ocurrido. Si en lugar de cenar cada vecino con su familia y sólo con su familia (lo cual produjo un efecto de suicidio encadenado) hubieran cenado en comunidad, por ejemplo, se habría evitado el desastre. Pero eso pertenece al ámbito de la especulación, y en este relato sólo nos ocuparemos de aquello que sabemos que sí ocurrió.

El final de la historia no carece de ironía y de arbitrariedad. El encuestador (que –claro es– no era de Istán) había oído que su encuesta estaba en riesgo, y el día de año nuevo acudió a comprobar si había acertado o no. Lo que ocurrió entonces varía según quién cuente la historia: para unos, el encuestador no pudo soportar la culpa, el horror o la imprecisión y también se suicidó; para otros, más prudentes, achacó lo que había ocurrido a los impredecibles vaivenes de la condición humana, llamó a la policía y se fue a comer con su familia: su mujer había asado un pavo.

Foto Munir
Modo lecturaMunir (Madrid 1989 – Ixtapalapa 2022). He publicado tres cuentos sueltos (M, Los ojos blancos y Del otro lado) y una novela (Los pistoleros del eclipse). Si echan de menos el nombre de... Leer más

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1 Response

  1. Ana Suárez Rodríguez dice:

    Me gusta.

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