No me gusta la leche

no me gusta la leche

y eso no quiere decir que no sea buena

Letitia Ilea

Mis padres beben leche,

esa que durante el hambre

 

engorda y alimenta,

esa que me negué a tomar

 

durante los años enfermos.

No habría sabido llegar de ningún modo

 

cuando fallaban las fuerzas:

el miedo al blanco y a delirar,

 

a las piernas crecientes y al dolor menguante,

a que la ropa se nos quedara pequeña.

 

Aprender a dar las gracias

y tener que pasar la noche a cubierto.

 

Gracias por dejar que me quede.

Gracias por obligarme a marchar.

 

Gracias por no dejarme cargar más

que con la piel muda.

 

Gracias por curar la enfermedad.

Por hablar de volver sin lugar de vuelta.

 

Por enseñarme a beber como ni tú

ni yo sabíamos.

 

Gracias

por la leche.

 

13yfnfm

por Emily Roberts

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